Trabajo Infantil

El trabajo infantil priva a los niños de su infancia, su potencial y su dignidad.

¿Qué es el trabajo infantil?

Las normas internacionales definen el trabajo infantil como trabajo peligroso, que exija muchas horas o que sea desempeñado por niños demasiado pequeños.

  • Es perjudicial para el desarrollo mental, físico, social y moral de los niños
  • Interfiere en su escolarización y les impide asistir a clase o concentrarse
  • Puede implicar que estén esclavizados, separados de sus familias y expuestos a riesgos y enfermedades graves

¿Cuáles son las causas del trabajo infantil?

Los niños trabajan porque su supervivencia depende de ello, porque sus padres no tienen acceso a trabajo decente, porque los sistemas nacionales de educación y protección social son endebles y porque algunos adultos se aprovechan de su vulnerabilidad. En ocasiones, el trabajo infantil es resultado de costumbres y tradiciones arraigadas. Incluso prácticas bien intencionadas pueden ser dañinas, como, por ejemplo:

  • La idea de que el trabajo es bueno para los niños porque ayuda a desarrollar su carácter y competencias
  • La tradición de que los niños deberían seguir los pasos de sus progenitores y aprender su oficio a una edad temprana
  • La importancia de las tradiciones que obligan a las familias pobres a contraer deudas que se pagan mediante el trabajo infantil

¿Qué formas adopta el trabajo infantil?

En todo el mundo, 152 millones de niños de entre 5 y 17 años están sometidos al trabajo infantil. Alrededor de la mitad de los mismos (72,5 millones) realizan trabajos peligrosos que ponen en riesgo su salud, su seguridad y su desarrollo moral.

  • Siete de cada diez niños sometidos a trabajo infantil se dedican a la agricultura
  • El trabajo infantil no se limita a los países pobres. La mitad de los menores afectados viven en países de ingresos medios
  • La mitad de los niños sometidos al trabajo infantil son demasiado pequeños para trabajar
  • El problema está más extendido en países que experimentan situaciones de conflicto y catástrofe
  • Un tercio de los niños sometidos a trabajo infantil están fuera del sistema educativo y aquellos que asisten a clase tienen un rendimiento bajo

¿Y después qué?

Las cifras generales van en la dirección correcta. Desde el año 2000, el trabajo infantil ha descendido en un 38%, pasando de 246 millones a 152 millones. Crece la concienciación internacional impulsada por los mercados globalizados, la transparencia económica y la conducta de los consumidores.

La erradicación del trabajo infantil, nuestro objetivo, está al alcance de la mano.

Debemos actuar ahora!